MANIFIESTO DE LOS TRABAJADORES
A toda la Sociedad Valenciana:
Los trabajadores del Plalau de les Arts hacemos un llamamiento a todo el mundo para reinivndicar el papel de la cultura en nuestra Comunidad. En particular, queremos recordaros que nuestros proyecto, el proyecto del Palau de les Arts, es un sueño para el que llevamos trabajando juntos estos ultimos 7 años.
En nuestra breve existencia, hemos logrado muy rapidamente un sitio importante en el panorama musical europeo. La cultura y el arte son elementos esenciales de las sociedades.
El arte hace que nos reivindiquemos como seres humanos, capaces de crear emociones y capaces de emocionarse. Ese sentimiento de emoción es único cuando ocurre, hace que nos sintamos mas vivos que nunca. Nos gustaría que los organismos públicos de la Comunidad Valenciana no dejaran de lado la labor que llevamos a cabo.
En el Palau de les Arts trabajamos en la promoción de la cultura a nivel municipal, y por el prestigio y la proyección internacional de la Comunidad Valenciana. Pedimos a las autoridades del Gobierno de España y de la Comunidad Valenciana recapaciten en su valoración de nuestro trabajo y de la función de la cultura en la sociedad. La opera es una de las manifestaciones artísticas mas elaboradas y complejas donde se fusionan teatro, danza, poesía, musica, y conlleva un elevado trabajo por gran parte de un equipo humano. En esta casa , nosotros llevamos años uniendo fuerzas para hacer realidad la magia de la opera al mas alto nivel. También para conseguir convertirla en un gran contenedor de arte multidisciplinar y mas cercano a la sociedad.
Hacemos un llamamiento al publico, a la sociedad, y especialmente a las autoridades. Hacemos un llamamiento contra el despilfarro y la mediocre gestión que nos ha llevado a encarar un nuevo ERE.
Estamos en mínimos. A lo largo de los últimos años, hemos trabajado para sacar esta casa adelante frente a adversidades como la rotura del escenario principal, dos inundaciones consecutivas, desorganización. y un plan de empleo. Este sacrificio colectivo ha consistido en bajadas de sueldo y reducción de plantilla, y ha conllevado a un ahorro de un un millón de euros en el ultimo año.
Los trabajadores del Palau de les Arts seguimos con el compromiso de mantener la calidad en la realización de nuestro trabajo, y exigimos el respeto a nuestras profesiones por parte de todos.
Yo, profesional y trabajador de este teatro de ópera, músico,técnico o administrativo protesto porque:
Han jugado con mi esfuerzo y mi trabajo, con mis ilusiones y mi pan, con mi estabilidad, con mi vida.
Porque con inundaciones vine a trabajar a un centro en condiciones insalubres.
Porque realicé esfuerzos por encima de mis posibilidades físicas.
Porque hice joranadas maratonianas sin pensar en horarios, estatutos,condiciones laborales.
Porque mi prioridad fué siempre levantar telón.
Porque llevo el teatro, la ópera, este mundo en mi corazón.
Porque no me han respetado, porque me he sentido ninguneado y despreciado como persona.
Porque me han engañado.
Porque su
mala organización, sus caprichos, su despilfarro económico, su mala
gestión, y os seguro, sé de lo que hablo, me pone hoy en la situación
límite de poder quedarme sin trabajo, y si no yo, sí me compañero, mi
hermano, la gente con la que convivo casi más horas al día que con mi
propia familia...mi otra familia.
Porque los responsables de esta situación seguro que seguirán aquí.
Porque los políticos que los pusieron, los encubren, los secundan, los protegen aún conociendo sus desmanes.
Porque nos bajamos el sueldo unilateralmente para que no hubieran más despidos.
Porque estamos bajo mínimos.
Porque
no podemos seguir así, no conocemos nuestro futuro, no sabemos qué
pasará, nadie nos dice nada, nadie sabe nada, nadie nos cuenta nada y lo
peor, si sabemos algo o si algo nos han dicho, es que no podremos hacer
nada.
Porque intentamos no perjudicarles a ustedes. Porque
nuestro celo profesional sabía que el público no tenía que pagar por
esto. Porque ni tan siquiera en esto, les respetaron a ustedes, ni a
nosotros.
Porque ni la última voluntad del Palau de les arts, la
de que sólo por una vez la voz y la música de sus trabajadores fuera
escuchada sin que por ello no pudieramos hacer nuestro trabajo, nos fué
concedida.
Por todo esto, protestamos con la única alternativa que nos han dejado.
Gracias por vuestra atención